Importar un coche de la UE: los cinco pasos y los dos impuestos
Traer un coche de Alemania u otro país de la UE puede salir a cuenta, pero el proceso tiene pasos técnicos y fiscales que conviene conocer antes de reservar el viaje.
Las importaciones de coches usados desde la UE llevan años creciendo: hay mercados con más oferta y mejores precios en ciertos segmentos. Pero entre «lo compro allí» y «lo conduzco aquí con matrícula española» hay un camino concreto.
1. La documentación de origen
Contrato o factura, documentación del vehículo del país de origen y, la pieza clave, el Certificado de Conformidad (COC): el documento del fabricante que acredita que el coche cumple la homologación europea. Sin COC, necesitarás una ficha de homologación individual, más cara y lenta.
2. La ITV de importación
El coche pasa una inspección en España donde se verifica su identificación y se emite la ficha técnica española.
3. Los impuestos
Dos posibles. El impuesto de matriculación, que depende de las emisiones de CO2 del vehículo — de cero para los limpios a porcentajes relevantes para los que más emiten. Y la fiscalidad de la compra: si compras a un particular europeo, el ITP aquí; si compras a un profesional, el tratamiento del IVA intracomunitario según el caso. Es la parte donde más errores caros se cometen y donde más vale asesorarse.
4. La matriculación en la DGT
Con la ficha española, los impuestos liquidados y la tasa pagada, la DGT asigna matrícula española.
5. El seguro y los plazos
Para circular desde el país de origen necesitarás placas temporales o transporte en camión, y un seguro que cubra el tránsito. En Autamo, la operación de importación se gestiona como un subexpediente con sus propios pasos visibles, para que sepas en todo momento en qué punto del camino está tu coche.