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Cambio de titularidad de un coche: pasos, plazos y costes

Cuando compras o vendes un coche usado, la venta no termina con el apretón de manos: hasta que la DGT no registra al nuevo titular, el vehículo sigue siendo — a efectos de multas e impuestos — del anterior. Esta guía explica el trámite completo tal y como es, sin rodeos.

Qué es y quién está obligado a hacerlo

El cambio de titularidad es la inscripción del nuevo propietario en el Registro de Vehículos de la DGT. La obligación de solicitarlo es del comprador, que dispone de 30 días desde la fecha del contrato de compraventa.

El vendedor tiene su propia protección: la notificación de venta. Presentarla le desvincula del vehículo desde ese momento, aunque el comprador se retrase en su parte. Un vendedor que entrega el coche sin notificar la venta sigue recibiendo las multas del comprador.

Los documentos que hacen falta

Del comprador y del vendedor: documento de identidad en vigor. Del vehículo: permiso de circulación y ficha técnica (tarjeta ITV). De la operación: el contrato de compraventa con fecha, precio, kilómetros y firma de ambas partes.

Además, el justificante de haber liquidado el impuesto de transmisiones: el modelo 620 (o 621, según la comunidad) presentado ante la hacienda autonómica del domicilio del comprador. Sin ese justificante, la DGT no tramita.

Cuánto cuesta

Tres partidas. La tasa de la DGT por el cambio de titularidad de un turismo, en torno a 55 euros. El impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP), que en la mayoría de comunidades se sitúa entre el 4 % y el 8 % del valor del vehículo — se calcula sobre el mayor entre el precio pactado y el valor de las tablas oficiales de Hacienda, no sobre lo que diga el contrato. Y, si se delega el trámite, los honorarios de la gestoría.

El tipo exacto del ITP depende de tu comunidad autónoma y cambia con las leyes de presupuestos: compruébalo siempre en la sede de tu hacienda autonómica antes de dar cifras por buenas.

Qué pasa si no se hace a tiempo

Para el comprador: sanciones, imposibilidad de acreditar la propiedad, y problemas en la ITV, el seguro y una futura venta. Para el vendedor que no notificó: las multas, los impuestos de circulación y las responsabilidades del vehículo siguen llegando a su nombre.

Circular durante el trámite es posible: el plazo existe justamente para eso. Lo que no conviene es agotar los 30 días, porque cualquier incidencia documental te deja fuera de plazo.

Cómo lo hace Autamo

En Autamo el trámite forma parte de la compra: el contrato se genera con los datos verificados de ambas partes, la liquidación del impuesto y la presentación ante la DGT las gestiona una gestoría colaboradora, y las dos partes ven cada paso del expediente en tiempo real. El pago al vendedor no se libera hasta que el cambio de titularidad está confirmado — por eso el comprador puede pagar sin miedo y el vendedor entregar sin dudas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda el cambio de titularidad?

Presentado con la documentación completa, la confirmación suele llegar en días. El permiso de circulación definitivo a nombre del comprador llega después por correo; mientras tanto, el justificante provisional permite circular.

¿Puede hacer el trámite el vendedor en lugar del comprador?

Sí, cualquiera de las partes puede presentarlo, y también una gestoría con mandato. Lo que la norma fija es la obligación del comprador y el plazo de 30 días.

¿Se paga ITP si el coche viene de un concesionario?

No: la venta de un profesional lleva IVA en la factura, no ITP. El impuesto de transmisiones aplica a las compraventas entre particulares.