La ITV al comprar un coche usado: más información de la que parece
Fecha de la próxima inspección, defectos anotados y kilometraje: cómo usar el historial de ITV para negociar o para marcharte a tiempo.
La ITV no es solo una pegatina en el parabrisas: su historial es una de las pocas fuentes objetivas sobre la vida de un coche usado, porque cada inspección deja fecha, kilometraje y resultado registrados.
Lo primero: cuándo caduca
Un coche con la ITV a punto de vencer no es un problema — es un coste y una incógnita a corto plazo. Pregunta quién la pasa y qué ocurre si no la supera. Un vendedor seguro de su coche no tiene inconveniente en pasarla antes de la venta.
Los defectos cuentan una historia
Las inspecciones anotan defectos leves y graves. Un patrón de defectos repetidos en frenos o dirección habla del mantenimiento que el coche NO recibió. Una ITV desfavorable reciente seguida de una favorable exprés merece la pregunta de qué se arregló y dónde.
El kilometraje, otra vez
Cada ITV registra el odómetro. Esa serie temporal es la mejor arma contra el cuentakilómetros trucado: léela en el informe de la DGT antes de ver el coche.
Comprar con la ITV caducada
Se puede — el trámite de transferencia no la exige —, pero no puedes circular con el coche salvo para llevarlo a pasar la inspección, y estás comprando a ciegas su resultado. Descuenta ese riesgo del precio o pide que la pasen antes. En Autamo la vigencia de la ITV es una de las comprobaciones previas a publicar, y la fecha de la próxima inspección está en cada ficha.