Reserva de dominio: el candado invisible que impide vender el coche
Si el coche se compró financiado, puede que la financiera siga siendo su dueña legal. Qué es la reserva de dominio, cómo detectarla y cómo se cancela.
Hay coches que se anuncian, se enseñan y se venden — y que no pueden cambiar de dueño. Son los que llevan reserva de dominio: una cláusula que las financieras inscriben cuando prestan el dinero de la compra, y que las convierte en propietarias legales hasta que el préstamo se termina de pagar.
Cómo se detecta
En el informe del vehículo de la DGT y en el Registro de Bienes Muebles. Si aparece, el vendedor no puede transmitir lo que no es del todo suyo, por mucho que el coche esté en su garaje y a su nombre en el permiso de circulación.
Cómo se cancela
Terminando de pagar el préstamo y pidiendo a la financiera la carta de pago y la cancelación registral. No es instantáneo: la financiera emite el documento y la cancelación se inscribe. Comprar «con la promesa» de que el vendedor cancelará después es prestarle tu dinero para que pague su deuda.
La postura correcta como comprador
Si hay reserva de dominio, la operación se hace en orden: se cancela primero, se transmite después. O con un mecanismo que retenga el dinero hasta que el cambio de titularidad sea posible de verdad — que es exactamente lo que hace Autamo: el pago no se libera al vendedor hasta que la DGT confirma la nueva titularidad, así que un candado oculto no puede costarte el dinero.